Portón corredizo, levadizo o batiente: cuál conviene según tu garaje
La primera pregunta que nos hacen cuando alguien quiere un portón automático es: ¿corredizo o batiente? La respuesta depende casi completamente del espacio disponible. No es una cuestión de gusto: hay situaciones donde uno es claramente mejor que el otro.
Las diferencias clave
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Corredizo
Se desliza lateralmente a lo largo de la pared. Necesita espacio libre al costado igual al ancho del portón.
✓ No necesita espacio de giro frente al garaje
✓ Más seguro en calles con tráfico
✓ Funciona bien en accesos angostos
✓ Menor esfuerzo mecánico del motor
✗ Necesita muro lateral libre
✗ Instalación más compleja
Batiente ⭐ más elegido
Una o dos hojas que abren hacia adentro o afuera. Instalación más simple y aspecto más tradicional.
✓ Instalación más sencilla
✓ Estética más clásica
✓ No necesita riel ni espacio lateral
✓ Fácil mantenimiento
✗ Necesita espacio de giro (mínimo 1,5 m)
✗ Más riesgo si el auto queda muy cerca al abrir
El factor decisivo: el espacio disponible
¿Cuándo elegir corredizo?
¿Cuándo elegir batiente?
La medida mínima que necesitás saber
Para el corredizo: necesitás un tramo de muro libre al costado del portón igual al ancho del portón + 30 cm. Un portón de 3 m necesita 3,3 m de muro libre.
Para el batiente: la hoja necesita girar sin tocar el auto ni ningún obstáculo. El radio de giro es el ancho de la hoja. Para un portón de 3 m de doble hoja, cada hoja gira 1,5 m. El auto tiene que estar al menos a 1,8 m de la hoja para que haya margen.
Regla práctica: Si la vereda tiene menos de 1,5 m de ancho, elegí corredizo. Si no tenés muro libre al costado, elegí batiente. Si no tenés ninguna de las dos cosas pero sí altura sobre el vano, el levadizo es la salida. Si tenés varias opciones, la diferencia de precio es lo que decide.
La tercera opción: el portón levadizo
Cuando alguien pregunta cómo se llama el portón que abre hacia arriba, está hablando del portón levadizo, también llamado basculante. La hoja gira sobre su eje y queda horizontal contra el techo del garaje, en lugar de correrse al costado o abrir hacia afuera.
Es la opción que resuelve el caso más difícil: garajes que no tienen muro libre al costado ni espacio de giro adelante. Muy común en casas construidas sobre la línea municipal, donde la vereda es angosta y el garaje da directo a la calle. Ahí el corredizo no tiene adónde ir y el batiente invadiría la vereda.
En contrapartida, al abrir ocupa parte del alto del vano, así que conviene verificar la altura de paso del vehículo, sobre todo con camionetas.
Fabricamos los tres tipos en aluminio, con motor incluido. Podés ver medidas y qué incluye cada uno en la página de portones automáticos.
¿Qué motor conviene para cada tipo?
Para portones corredizos se usan motores de cremallera (engranaje sobre riel). Son más robustos y funcionan bien en portones pesados de hasta 400 kg. Para portones batientes se usan brazos articulados o pistones hidráulicos según el peso de la hoja. Los levadizos llevan un motor central con brazos y contrapesos que acompañan el basculeo.
En ambos casos, durante un corte de luz, el portón se puede operar manualmente mediante el sistema de desbloqueo del motor. También instalamos receptor de radio frecuencia y entregamos 2 controles remotos.
¿Se puede automatizar un portón existente?
Sí, en la mayoría de los casos. Si el portón de aluminio está en buen estado y tiene las medidas y el peso adecuados, podemos instalar el motor sin cambiar la estructura. Lo evaluamos sin cargo en una visita de medición.
¿No sabés cuál es el mejor tipo para tu garaje?
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